Criptomonedas, NFTs y stablecoins: guía práctica para novatos

mayo 9, 2022
criptomoneda bitocoin

Aviso a navegantes: no soy experta en criptomonedas, ni NFTs, ni stablecoins, ni criptoactivos en general.

A partir de aquí, puedes dejar de leer si lo deseas.

No soy experta, pero sí me considero “estudiosa”: hace ya cinco años, en 2017, te hablaba en este post sobre blockchain (la tecnología que utiliza la mayor parte de los criptoactivos) y los retos que planteaba.

Creo que hay bastante desinformación sobre criptoeconomía, algún que otro mito y múltiples defensores y detractores a ultranza que intentan “vender”, cada uno, su visión parcial. Falta conocimiento. Falta tener claras ciertas ideas básicas. Falta cultura financiera y económica.

A partir de aquí, puedes seguir leyendo si lo deseas.

Sobre todo, si tienes curiosidad por la criptoeconomía, y quieres saber de qué va esto.

Lo que viene a continuación es una guía práctica para novatos en criptomonedas, NFT, stablecoins, criptoactivos y activos digitales en general, con la única intención de aclarar conceptos clave. ¡Vamos allá!

¿Qué son los criptoactivos?

Si buscas en Internet, encontrarás múltiples definiciones: que si son representaciones digitales de valor, que si las criptomonedas, que si tokens especiales.

Pero, ¿qué son?

Para no liarnos, me remito a la definición que hace el Banco de España en su recién publicado “Informe de Estabilidad Financiera. Primavera 2022”, que incluye un especial sobre criptoactivos:

Los criptoactivos son representaciones digitales de valores y derechos que pueden almacenarse y transferirse electrónicamente utilizando tecnología de registro contable descentralizado o DLT (Distributed Ledger Technology). La validación se realiza mediante sistemas de decisión colectiva, a través de mecanismos de incentivos y criptografía, y otros sistemas basados en permisos. La tecnología de registro que utiliza la mayor parte de los criptoactivos es el blockchain o cadena de bloques, que permite que, en cualquier momento, sea posible rastrear toda la trayectoria seguida por cada criptoactivo desde el momento de su creación.

Los criptoactivos, ¿están emitidos o garantizados por una autoridad pública?

No. Esto es importante tenerlo claro.

¿Por qué? ¿Eso es bueno o malo?

Depende. Hay quien defiende que la tecnología de registro contable descentralizado permite crear sistemas sin discriminación ni intermediación, en el que cualquiera puede participar, y que por eso son más libres y hasta democráticos.

El propio Banco de España reconoce que “la tecnología de criptoactivos está creando nuevos activos financieros y nuevas maneras de intermediación. Las tecnologías que lo sustentan pueden potencialmente mejorar la eficiencia y la resistencia del sistema financiero, bien a través de unos menores costes en las transacciones, una mayor interoperabilidad en el sistema de pagos o de una mayor competencia entre los distintos actores”. Añade también que “el proceso de digitalización de la sociedad se está reflejando en la aparición de múltiples innovaciones de amplio calado en la prestación de servicios financieros, entre las que destacan la expansión de los criptoactivos. En este sentido, la evidencia empírica muestra que, en general, en el pasado, las innovaciones en el sector financiero han elevado el crecimiento potencial de la economía”.

Pero el Banco de España advierte también de que los criptoactivos pueden implicar unos elevados riesgos de mercado y de liquidez, sobre todo los que no están respaldados por activos financieros tradicionales, además de generar riesgos de fraude y presentar riesgos operativos.

Precisamente porque los criptoactivos no están emitidos ni garantizados por una autoridad pública, tampoco están cubiertos por mecanismos de protección (en España) como el Fondo de Garantía de Depósitos o el Fondo de Garantía de Inversores. Su valor puede experimentar variaciones al alza o a la baja muy significativas, y muchos criptoactivos pueden no tener liquidez necesaria para poder deshacer una inversión sin sufrir pérdidas relevantes.

¿Qué tipos de criptoactivos hay?

Destacan principalmente dos tipos: los criptoactivos que tienen como objetivo ser medio de pago, y los criptoactivos como medio de inversión.

1. Criptoactivos como medio de pago

O sea: las criptomonedas.

“Son versiones usuario-a-usuario de las tradicionales transferencias bancarias, pero en las que no hay intermediación de instituciones financieras: la red registra las transacciones mediante métodos criptográficos y mecanismos de validación computacional”, explican Miguel Otero y Paula Oliver en el documento de trabajo “Criptomonedas, stablecoins y la cripto-economía: el estado de la cuestión”, publicado por el Real Instituto Elcano.

Estos criptoactivos pueden contar con algún tipo de activo o mecanismo de respaldo, o no tener ningún respaldo.

Los que cuentan con activos de respaldo se denominan stablecoins y disponen de mecanismos automáticos para estabilizar su valor. Pueden estar respaldados por otra moneda soberana como el dólar, o por otros criptoactivos, o por algoritmos que controlan que se mantenga un valor estable. Tienen, en general, menor volatilidad.

Ejemplos de stablecoins son USD Coin, Tether y TrueCoin (respaldadas por el dólar estadounidense) y DAI (que utiliza la plataforma Ethereum y el valor del ether para mantener su criptomoneda “pegada” al dólar, como explican en BBVA).

Los que no cuentan con activos de respaldo tienden a una mayor volatilidad y su valor oscila mucho más. El criptoactivo sin respaldo más conocido es el Bitcoin, que Satoshi Nakamoto presentó en 2008 y lanzó en 2009. Por cierto, se desconoce la identidad real de Nakamoto, y hay quien dice que en realidad no es una, sino varias personas.

2. Criptoactivos como medio de inversión

“Son una representación digital de derechos y dan al titular el derecho de participar en los beneficios de un determinado actor, entidad o empresa”, definen Otero y Oliver en el documento del Real Instituto Elcano.

Aquí se encuadran, por ejemplo, las Initial Coin Offerings (ICO), es decir, las operaciones de captación de inversión mediante la emisión de nuevas criptomonedas o tokens. Se trata de un sistema de financiación generalmente vinculado a startups.

En un comunicado conjunto de la Comisión Nacional del Mercado de Valores y el Banco de España de 2018, ambas entidades advertían de que “en su mayoría, las ICOs están asociadas a proyectos empresariales en etapas muy tempranas de desarrollo, sin que exista un modelo de negocio consolidado o con flujos de caja inciertos”. En 2021, el Parlamento Europeo reconocía en su documento “Understanding initial coins offerings” que “las ICOs son una alternativa a opciones más tradicionales de financiación de startups, como el capital riesgo o los business angels, y que pueden ofrecen potencialmente ventajas. Pero al mismo tiempo, su opacidad y las lagunas regulatorias pueden generar riesgos significativos para los inversores”.

También pertenecen a esta categoría de criptoactivos los Non Fungibles Tokens (NFTs) o tokens no fungibles, es decir, activos digitales únicos, cifrados, vinculados a blockchain, irrepetibles, que no pueden copiarse ni dividirse en unidades más pequeñas. Los NFT son activos únicos que no se pueden modificar ni intercambiar por otro que tenga el mismo valor, ya que no hay dos NFT que sean equivalentes.

Tal vez por eso, los NFT se han relacionado estrechamente con el mercado del arte: no hay dos obras de arte iguales porque cada obra es única, del mismo modo que cada NFT es también único. Y se están pagando grandes cantidades de dinero por NFTs: el 11 de marzo de 2021, artista Beeple (Mike Winkelmann) subastó su archivo JPG “Everydays – The First 5,000 Days” por 69,3 millones de dólares.

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Si los criptoactivos y las criptomonedas pueden utilizarse como medio de pago, ¿son dinero, son monedas?

Aquí entramos en el debate sobre el concepto mismo del dinero, y su función. La definición “clásica” establece que el dinero cumple tres funciones: ser unidad de cuenta, ser medio de intercambio y ser depósito de valor.

Hay voces que advierten de que las criptomonedas no cumplen estas tres funciones, y por lo tanto no pueden considerarse dinero. “Bitcoin, la criptomoneda más popular, tiene limitaciones en las tres. Su uso de pago es limitado, la volatilidad en su cotización la hace un depósito de valor inseguro y muy pocos contratos se emiten y facturan en Bitcoin. Es más, la unidad de cuenta que se usa para darle valor es el dólar estadounidense, un dinero soberano”, señalan Otero y Oliver en el documento del Real Instituto Elcano.

La realidad es que aún pocos negocios aceptan criptomonedas como medio de pago. En marzo de 2021, Elon Musk anunció que ya se podían comprar Teslas en Estados Unidos con Bitcoins. Pero 50 días más tarde retiró esta posibilidad, alegando el alto consumo energético e impacto medioambiental asociado a las transacciones con bitcoins.

“Aunque los criptoactivos que tienen como objetivo ser medio de pago se están desarrollando y se aproximan en ciertos casos a algunas de las características del dinero, todavía queda un amplio camino por recorrer”, advierten en el Banco de España, que aun así, reconoce: “Las características tecnológicas y financieras asociadas a los criptoactivos pueden motivar su consideración como medio de pago legal, en distinto grado, por parte de algunos Estados”.

Es el caso de El Salvador: en septiembre de 2021 se convirtió en el primer país del mundo en adoptar el Bitcoin, como divisa de curso legal. ¿El objetivo? Entre otros, favorecer la inclusión financiera, reducir los costes de las comisiones bancarias en las remesas de divisas de salvadoreños que trabajan en el extranjero e impulsar la economía del país mediante el desarrollo de un ecosistema empresarial innovador y disruptivo.

La apuesta no está exenta de controversia. En enero de 2022 el Fondo Monetario Internacional instó a El Salvador a eliminar el Bitcoin como moneda de curso legal, por los riesgos que podría implicar para la economía. No obstante, la Directora de Asuntos Tecnológicos y Económicos Internacionales para la Secretaría de Comercio e Inversiones para el Gobierno de El Salvador, Mónica Taher, aseguraba en un encuentro organizado hace unas semanas por Adigital (Asociación Española de la Economía Digital) que la adopción del Bitcoin había impulsado que por primera vez la economía de El Salvador creciera un 12% y que el turismo haya crecido un 30%.

¿La inversión en criptoactivos está regulada en España? ¿Hay alguna legislación?

No. España no tiene una regulación propia sobre los criptoactivos. No obstante, en enero de 2022 la Comisión Nacional del Mercado de Valores emitió una circular sobre publicidad de criptoactivos que establece las normas, principios y criterios a los que debe someterse esta publicidad: los mensajes publicitarios deberán ser claros, equilibrados e imparciales, y proporcionar información sobre los riesgos del producto de manera fácilmente legible y perceptible.

A raíz de esta circular, plataformas de inversión como Bitpanda advierten en sus webs de que: “La inversión en criptoactivos no está regulada, puede no ser adecuada para inversores minoristas y perderse la totalidad de importe invertido”.

¿Y en la Unión Europea? ¿Hay alguna norma?

Aún no, aunque sí hay varias iniciativas en marcha, entre ellas una propuesta legislativa de reglamento sobre mercaos de criptoactivos denominada Markets in Cripto-Assets (MiCA). La Comisión Europea presentó esta propuesta en septiembre de 2020, en noviembre de 2021 el Consejo de la UE llegó a un acuerdo sobre el texto y ahora está en proceso de negociación entre el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE.

La MiCA incluye un conjunto de reglas para promover la seguridad jurídica y la protección legal de los usuarios de criptoactivos, que serían aplicables a los emisores y a los proveedores de estos servicios. Pero la MiCA no aplica a todos los criptoactivos: excluye a los NFTs y Bitcoins, aunque sí aplica a las stablecoins. Contempla además la posibilidad de que si las stablecoins cumplen determinados requisitos, puedan considerarse dinero electrónico.

¿Cuánto dinero mueven los criptoactivos en España?

España fue en 2021 la quinta economía por volumen de transacciones de criptoactivos en Europa, según datos del Banco de España. En concreto, se negociaron 60.000 millones de euros, el equivalente al 4,8% del PIB. La mayor parte de las operaciones fueron de criptoactivos sin respaldo, cuya cotización es más volátil, especialmente las de la red Ethereum (que incluye el ether).

Según el Índice de Adopción de Criptoactivos de Finder, el 12% de los adultos españoles posee criptoactivos. Y es entre los jóvenes de 18 a 24 años donde más aceptación tienen.

Y tú, ¿qué opinas de los criptoactivos? ¿Confías en ellos? Te leo en los comentarios.

Foto: Freepik

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