16 ideas sobre el futuro digital de Europa

septiembre 21, 2020
Europa digital

La digitalización conlleva la introducción de cambios radicales a los que Europa debe adaptarse con rapidez para asegurar su competitividad en un entorno económico cada vez más global, su relevancia en la política internacional y para mantenerse como la región líder en el reconocimiento de los derechos políticos y sociales de sus ciudadanos”. Así de contundente arranca el informe “El futuro digital de Europa”, elaborado por la Universidad Politécnica de Madrid y el Real Instituto Elcano, y editado por Fundación Telefónica y Taurus, que se presentó hace unos días en el Espacio Fundación Telefónica.

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El informe analiza los retos digitales a los que se enfrenta Europa y su impacto en el tejido industrial, el mercado laboral, las políticas públicas y la regulación de los nuevos mercados digitales.

Y entre las advertencias, propuestas y recomendaciones que incluye, cabe destacar estas 16 ideas (extraídas del informe «El futuro digital de Europa»):

1. Hay un importante desajuste entre oferta y demanda digital en Europa

Ello se debe a que la digitalización de los ciudadanos europeos se encuentra con tres obstáculos: la falta de habilidades, la escasez de interés y el elevado coste.

En 2017, en la UE había 8,4 millones de puestos de trabajo TIC (el 3,7% del empleo total). Sin embargo, en 2018 el 53% de las compañías tuvieron problemas para reclutar especialistas en este sector.

2. La digitalización está contribuyendo al cambio acelerado del empleo actual

Con la digitalización, surgen nuevas formas de empleo: a tiempo parcial, a distancia, autoempleo, mini-jobs o de proyecto, entre muchas otras que preocupan por su impacto sobre los sistemas de protección social que protegen al empleo tradicional.

La Comisión impulsó la Recomendación, aceptada por el Consejo en diciembre de 2018, para proporcionar unos estándares de protección social mínimos y comunes para todos los trabajadores y autónomos. Pero el cumplimiento de esta recomendación, sin embargo, depende de la voluntad de los Estados miembros.

3. El contexto económico y tecnológico global ha evolucionado desde la competencia hacia la rivalidad

Las grandes potencias como Estados Unidos, China o Rusia actúan al margen de las normas e instituciones multilaterales. Esas potencias y las grandes empresas de su entorno utilizan instrumentos económicos o tecnológicos como armas geoeconómicas destinadas a desplazar a sus rivales de los mercados, en busca de un monopolio u oligopolio.

La geopolitización en curso está produciendo la unificación de los intereses económicos, políticos y de seguridad nacional. Pero la UE, a diferencia de sus rivales, sigue distinguiendo los intereses económicos de los políticos y carece de sentido de seguridad nacional propia. Incapaz de integrar todos sus instrumentos de poder e influencia para ganar sinergias y economía de escala, la UE tiene dificultades para competir con sus rivales estadounidenses y chinos.

4. La UE debe reducir su desajuste digital respecto a sus competidores globales

Dentro de las medidas para mitigar los efectos de la geopolitización en la Era Digital, la UE debe reducir su desajuste digital respecto a sus competidores globales, y su dependencia tecnológica, mediante la inversión y el desarrollo, las economías de escala y la integración de los sistemas productivos. Se trata de potenciar la “soberanía tecnológica” europea.

5. El nivel de digitalización de las empresas europeas es todavía escaso

Se estima que la digitalización constituirá la principal fuente de crecimiento del PIB en Europa en los próximos años. Hasta 2025, podría tener potencial para generar un 30% de crecimiento adicional del PIB, lo que equivaldría a un 1% adicional de crecimiento anual.

Sin embargo, el nivel de digitalización de las empresas europeas es todavía limitado. Menos de una quinta parte de las empresas tienen un nivel alto de digitalización, según el índice de intensidad de digitalización elaborado por la Comisión Europea. Además,  existen importantes variaciones entre los más países avanzados (como Finlandia y Dinamarca), con niveles que alcanzan el 50%, y los más retrasados (Bulgaria, Grecia y Letonia entre ellos), que solo llegan al 10%.

A ello se suma que las pymes europeas (que representan el 99,8% del número de empresas y el 66,5 % del empleo) progresan en digitalización a un ritmo muy inferior al de las grandes empresas.

6. Las empresas han de integrar las tecnologías de la “industria 4.0”

Para mantener la competitividad en un entorno cada vez más global, las empresas han de impulsar su digitalización utilizando nuevas tecnologías habilitadoras, que formarán parte de la llamada «industria 4.0». Entre estas tecnologías está la inteligencia artificial, el internet de las cosas, el big data, la conectividad de banda ultra ancha, las redes de fibra óptica, las redes 5G, la tecnología blockchain, la introducción de los robots en los procesos de producción, la innovación abierta y la computación cuántica.

7. La automatización reemplazará empleos industriales

Una parte significativa de los empleos en muchas industrias en Europa pueden estar en riesgo de ser reemplazados por tecnologías que ahorren trabajo: se estima que entre un 47% y un 62% de estos empleos desaparecerán. Dentro de ciertas industrias, los números son aún más altos. Por ejemplo, en los servicios de alojamiento y alimentación, la probabilidad de que los trabajos (como se definen actualmente) sean reemplazados por tecnología llega al 87%.

Si este proceso se maneja sabiamente, podría conducir a una nueva era de buen trabajo, buenos empleos y una mejor calidad de vida para todos, señala el informe. Pero si se manejan mal, se corre el riesgo de ampliar las brechas de habilidades y la desigualdad.

8. Las oportunidades laborales serán para las personas bien preparadas

A medida que nuestras herramientas mejoran, la tecnología aumenta nuestro apalancamiento y crece la importancia de nuestra experiencia, nuestro juicio y nuestra creatividad. Los robots nos permiten hacer más por menos, más trabajo en menos tiempo. El futuro del mercado laboral presentará muchas oportunidades laborales, pero estas serán principalmente para las personas bien preparadas.

Según el informe «The Future of Jobs», publicado por el Foro Económico Mundial, el desarrollo de la tecnología de automatización y de la tecnología inteligente reemplazará 75 millones de empleos. A cambio, a medida que las compañías vuelvan a planificar la división del trabajo entre máquinas y humanos, surgirán 133 millones de nuevos empleos, lo que significa que se agregarán hasta 58 millones de nuevos empleos para 2022.

Se calcula que el 54% de todos los empleados necesitarán formación en nuevas habilidades durante los próximos cinco años. Se trataría de capacitación centrada en internet móvil de alta velocidad, inteligencia artificial, análisis de big data y computación en la nube, con lo que se impulsaría la demanda de un nuevo tipo de fuerza de trabajo que conviviría con la llegada de las máquinas.

Por tanto, advierte el informe «El futuro digital de Europa», no debemos pensar en competir contra la máquina, sino competir con ella.

9. Se debe fortalecer el sistema educativo

La demanda de profesionales con habilidades STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) vuelve cada vez más necesario que la educación científica y las carreras técnicas sean más atractivas para los jóvenes. En la educación primaria y secundaria deben impartirse contenidos que aseguren un mínimo de habilidades digitales que permitan aprovechar los beneficios que puede aportar el uso de internet.

Todo ello, sin olvidar la formación en la rama de humanidades, que será la piedra angular de la innovación.

10. Hay que fomentar el emprendimiento

El nuevo entorno digital hace imprescindible fomentar el emprendimiento, para reducir la posible brecha generada por la disrupción tecnológica y favorecer la innovación y la creación de nuevos productos y servicios.

Sin embargo, para facilitar la aparición de estos emprendedores digitales se deben potenciar dos aspectos. Por una parte, que el emprendedor cuente con el nivel adecuado de formación, de manera que disponga de las habilidades necesarias para poder aprovechar al máximo las oportunidades que surjan. Por otra, el entorno debe potenciar y facilitar que se desarrollen las nuevas iniciativas, no solo incrementando la inversión y reduciendo las barreras iniciales, sino protegiendo a los pequeños de los grandes. Son muchos los ejemplos en los que las grandes empresas absorben a las pequeñas startups, en el mejor de los casos para tener presencia en un nuevo sector, y en el peor, para eliminar posible competencia.

11. La importancia de los datos personales

Es necesario que los ciudadanos puedan establecer límites a la captación, almacenamiento y procesado de sus datos personales. En este sentido, en Europa ha habido importantes progresos con la entrada en vigor en mayo de 2018 del Reglamento General de Protección de Datos y del Reglamento sobre el Respeto de la Vida Privada y la Protección de los Datos Personales en el Sector de las Comunicaciones Electrónicas.

12. La ciberseguridad es vital

La seguridad en el ciberespacio de internet es vital para los estados y las empresas y, de hecho, se ha reconocido como el quinto dominio de guerra. Además, la ciberseguridad se ha convertido en un asunto de importancia primordial para los ciudadanos, ya que han surgido nuevas amenazas como la ciberdelincuencia, la extorsión, el robo de la identidad digital o la desinformación basada en fake news. Los Estados deben velar para garantizar que en el ciberespacio existan unas condiciones de seguridad suficientes y adoptar medidas activas para salvaguardarlas.

13. Deben adoptarse medidas frente a las fake news

En la sociedad digital los ciudadanos acceden a la información, cada vez más, a través de nuevos medios de comunicación, como las redes sociales. El derecho a la información en estos nuevos medios se puede ver amenazado por la utilización de tecnologías para difundir noticias falsas de forma masiva y por la utilización de filtros que limitan nuestro acceso a la información. Deben adoptarse medidas para asegurar un nivel de protección adecuado frente a la difusión de fake news. Resulta especialmente preocupante la posible utilización de estas campañas de difusión para influir en los resultados de elecciones democráticas.

14. Los nuevos derechos digitales deberían reconocerse internacionalmente

Las normativas europeas que se están desarrollando recogen, entre otros, los siguientes derechos: acceso universal a internet, protección de datos personales y privacidad, neutralidad de red, educación digital, ciberseguridad, portabilidad de contenidos, derecho al olvido, rectificación, actualización y limitaciones en el procesado, derecho a la información.

Pero el reconocimiento de los derechos digitales de los ciudadanos debería ser más uniforme en el ámbito internacional (y no solo el europeo), ya que el ciberespacio es un medio global en el que no se conocen fronteras: si los derechos no son reconocidos por todos, es difícil garantizar su ejercicio efectivo.

Por ejemplo, el derecho de rectificación o el derecho al olvido se pueden ejercer en la Unión Europea, pero no fuera de ella, donde no se reconoce este derecho, y si se tiene en cuenta el carácter global de internet y la facilidad para acceder a contenidos publicados en cualquier parte del mundo, no se puede considerar que exista suficiente protección.

Adicionalmente, una protección de derechos poco uniforme a nivel internacional puede provocar que las empresas que estén ubicadas en territorios con un nivel de protección inferior tengan ventajas competitivas importantes.

Europa es uno de los territorios donde existe en la actualidad un mayor nivel de protección de los derechos digitales. Esto puede considerarse un avance importante y muy positivo, pero también puede suponer una desventaja competitiva para la industria europea. El informe recomiend evolucionar hacia un entorno internacional donde los derechos de los ciudadanos estuvieran suficientemente protegidos, de forma que las empresas, independientemente de su lugar de residencia, pudieran competir en un entorno internacional equilibrado.

15. El valor de los datos

Es importante que las autoridades consideren los datos como un activo clave para analizar los mercados, su situación competitiva y los posibles abusos de las posiciones de dominio. Cualquier actividad que realizamos puede generar datos: desplazamientos, interacciones en redes sociales, intercambio de mensajes, compras, interacciones con asistentes inteligentes, visionado de contenidos, etc.

A los datos generados directamente por nuestra actividad se unen los generados por todo tipo de dispositivos, cada vez más sofisticados y con mayor capacidad de producir datos. 

El valor de estos datos, especialmente de los adecuadamente procesados, es enorme, y constituirán uno de los principales activos de la nueva economía digital. A diferencia de otros activos materiales, como el oro o el petróleo, las posibilidades de generarlos y obtener valor de ellos parecen inagotables.

La amplia disponibilidad de datos también representa un activo clave para el desarrollo de las tecnologías de inteligencia artificial, ya que son necesarios para el entrenamiento de sus algoritmos, por lo que las empresas que dispongan de ellos estarán en una situación muy ventajosa para su desarrollo.

16. El riesgo de la hiperconcentración de plataformas digitales

Los mercados digitales están evolucionando hacia una configuración en la que un número limitado de plataformas digitales controlan una parte importante del mercado. Se observa una tendencia general a la hiperconcentración. Ante esta situación, cabe plantearse cómo debe evolucionar la regulación para afrontar las nuevas problemáticas que surgen con la aparición de grandes plataformas digitales y para crear unas condiciones justas para todos los agentes que participan en el ecosistema.

El informe «El futuro digital de Europa» advierte que la mayor parte de las grandes plataformas digitales que operan en internet no son europeas, por lo que una regulación asimétrica que les favorezca frente a los operadores dificultará la competitividad de Europa en el entorno internacional.

Y tú, ¿qué opinas?

Gracias a Freepik por la imagen de portada

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2 Comentarios

  • Reply Gustavo Woltmann septiembre 30, 2020 at 6:40 am

    De verdad que me sorprende leer cosas como que los costos de las TIC’S siguen siendo muy elevados, cuando existe una gran divulgación al respecto y es un área que cada día se desarrolla más y más, tal vez se está desperdiciando todo su pontencial investigavo. En términos empresariales también me resulta alarmante la falta de digitalización de las empresas Europeas. Gran artículo, disfruté mucho al leerlo.
    – Gustavo Woltmann

    • Reply María Lázaro octubre 2, 2020 at 6:45 am

      Me alegro de que te haya resultado útil Gustavo. En efecto, alarma el bajo grado de digitalizacíón de las empresas europeas. Gracias por visitar mi blog!

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